Londres, historia de la moda masculina en 5 párrafos (más o menos) para el LondonBloggingDay

27 de julio de 2012 - M. Blanco

En Telva lanzan un órdago a los blogueros hoy para hacer un post sobre Londres con motivo de las Olimpiadas. Me gusta la acción. Me gusta cómo llevan la estrategia de Social Media en Twitter esta revista, así que recojo el guante y les propongo un post sobre la moda masculina y sobre la influencia de Londres en este asunto en cinco párrafos muuy largos (¡ojo! porque he sintetizado todo y más). En realidad, supongo que se referían a posts más de estilo, bla, bla, bla,… pero como la historia del traje es lo más aquí os lo dejo por si vale.

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jacques louis david monsieur Sériziat 1795

Jacques Louis David: Monsieur Sériziat, 1795

Desde el final del siglo XVIII, Inglaterra ha sido árbitro de la elegancia en moda masculina. La Revolución Francesa y la Revolución Industrial no solo cambiarán el mapa social, económico y político de toda Europa, sino que provocarán uno de los hitos de moda más importantes de la historia del traje, aquello que Flügel denominó “La gran renuncia masculina a la moda”: la creación del traje moderno masculino.

 

Así, en este convulso final de siglo XVIII, el trabajo por fin tiene buen crédito entre la nobleza y hay que tener un uniforme adecuado para ello. Se acabó para el hombre la frivolidad de pensar en la moda. Luis XVI ha sido pasado por la guillotina y con él, su delicado corbatín de encaje, sus colores, sus gusto por la seda y París como centro de moda masculina. Europa busca nuevos referentes para vestir al hombre y así, -y con un bastante ayuda de los díscolos “San-Culottes”-, los elegantes resolverán sus dudas de estilo allende los mares, con Londres como epicentro de las nuevas tendencias. La capital de Inglaterra dará a luz el traje masculino que aún hoy siguen usando la mayoría de los varones occidentales para trabajar: el terno o chaqueta, el chaleco y el pantalón formarán las tres piezas imprescindibles de todo burgués que se precie.

 

 

Sin embargo, no solo exportarán un traje para Europa, sino que también explicarán cómo ponersélo. Será precisamente en Londres donde se consagre uno de los iconos de la moda masculina más importantes de todos los tiempos: George Bryan Brummell, “Beau Brummell”, consejero de estilo y amigo personal del rey Jorge IV y precursor del movimiento dandy.

 

George Brummell by Richard Dighton 1805

George Brummell by Richard Dighton, 1805

En este tiempo, comienza a su vez en Inglaterra una industria muy poderosa en torno a la lana y a la sastrería masculina que aún hoy mantiene: Savile Row sigue siendo la calle de los sastres por excelencia.

 

Eduardo VII

Eduardo VII

El siglo XIX pasa despacio para la moda masculina y llega el XX con aires de nuevo clasicismo. En la primera década, vuelve a surgir un icono desde Inglaterra: el monarca inglés Eduardo VII quien, esperando su corona, volcará todas sus energías en los viajes, en la vida social y en la indumentaria. Entre sus aportaciones a la moda masculina se encuentran la chaqueta Norfolk (super tendencia este próximo invierno) y la vuelta de los pantalones. A él, le seguirá su nieto Eduardo VIII y posterior duque de Windsor, que tomará el relevo trendy de su abuelo.

Eduardo VIII

Eduardo VIII, posterior Duque de Windsor

 

Desde los años 30 hasta el final de la II Guerra Mundial, Inglaterra cede a regañadientes su hegemonía sobre la moda masculina ya que le sale un serio competidor desde el otro lado del océano: América, con su Casual Wear y sus Star System comienza a vestir al hombre en sus ratos de ocio. Además, el auge del jazz, la exaltación de la figura del gánster en el cine y la contracultura negra irán modificando el traje masculino. Sin embargo, para muchos, el verdadero elegante sigue vistiendo en Londres.

 

oxford_suit

Figurines con el Oxford Suit, influencia inglesa universitaria

Quitando Beatniks, Zoot suits, Elvis de turno, Teddy Boys y Rebeldes sin Causa, el traje masculino y la época áurea del corte inglés fluye por aguas claras hasta que, al final de los años 50, un fenómeno inédito vuelva a revolucionar la historia del traje: la moda se separa por edad y será la juventud quien se lleve el gato al agua. Además, la refrescante moda italiana ha irrumpido en el panorama internacional de la moda masculina y el estilo y los colores italianos comienzan a inundarlo todo.  Londres contratacará con Carnaby Street y con una oleada de moda pop a la que aún muchos diseñadores (algunos muy consagrados) siguen “homenajeando” en sus pasarelas temporada tras temporada. Poco a poco, el hombre comienza a volver a ganarse su derecho de vestir a la moda.

Rolling Stones, 1968

Rolling Stones, 1968

 

Durante el final de los 70 y los 80, Londres vuelve a estar de moda con el movimiento punk. La Union Jack sube de nuevo a las pasarelas de todo el mundo y los movimientos neorrománticos recuperan la figura del dandy de Wilde. ¡Qué se lo digan a Bowie después de digerir su personaje de Ziggy Stardust!

sex pistols 76

Sex Pistols, 1976

 

En las últimas décadas, Inglaterra ha ido perdiendo su hegemonía de moda. El mapa de la moda masculina se ha fragmentado y otras ciudades han ido tomando el pulso a los guardarropas del hombre. Sin embargo, en el imaginario popular y en las agendas con más estilo, Inglaterra, con Londres como corazón del movimiento, sigue siendo uno de los referentes más importantes en la moda masculina y sigue conservando ese halo de elegancia y mesura que mantiene desde hace más de dos siglos.

 

Feliz LONDON BLOGGING DAY!

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