Lo que aprendí en un MBA de moda (muy recomendable, por cierto) para iniciar un negocio (cualquiera, aunque aplica a la moda):
1. Ideas originales y útiles. Suficientemente buenas. Resuelve un problema a la gente
2. Ganas de emprender. Paciencia para fracasar. Intención de ahorrar, gastando el mínimo de dinero posible (sobre todo de tu familia)
3. Conoce el tema en el que te metes. Conócelo más
4. ¿Por qué los demás son tontos y no han visto la genialidad de la idea? Sospecha
5. Estar harto de tener jefe incrementa las ganas de no tener jefe, pero el negocio propio es mucho más esclavo
6. Zara no se hizo en un día. El 90% de los negocios fracasan. “Operación Triunfo” son los padres
7. Plan “B”
8. Plan “C”
Dicho lo cual, hay ideas que, cuando menos, merecen que se les preste un poco de atención.
DIY-Couture es una página web que han montado un grupo de diseñadores británicos que enseñan, online y por fascículos (tipo Salvat, pero en versión “Mi web no huele a rancio”) cómo hacerte 10 prendas básicas tú mismo, en la placidez de tu hogar.
GOOD POINTS: originalidad vs. Inditex; buen grafismo y web; idea viral; el panorama económico actual empuja el DIY; sencillo de explicar.
BAD POINTS: ¿Cómo controlan las barreras de entrada? ¿Es, de verdad, de verdad, rentable esta idea? ¿Cuánto ha costado y cuánto ganan?
En fin, os la cuelgo (que era lo que quería desde un principio…):

DIY-Couture

DIY-Couture

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